Oda a lo que sea el amor
07-06-2005 00:00:44
¡Qué triste es amarlo todo,
sin saber lo que se ama! J. R. JIMENEZ
¿Qué será el amor?
Qué será que tal lo admito.
Será Cupido o un montón de huesos de aceitunas derruido.
Será como los ojos de los pájaros
que se mueren sin ruido.
Apolo corre tras Dafne
y Venus trata de atraparme.
Todos aman o al menos
imaginan, sueñan...
-Bájate la cremallera de tu vestido.
-Eres un guarro.
-¿De verdad?
¡Oh poetas románticos!
vuestros versos son como estrellas
solitarias y efímeras,
pero ni la mejor de ellas
merece de vosotros un suspiro.
Alrededor de mi escritorio
cartas perfumadas para limpiarme el...
el corazón marchitado.
Decidme algo que alumbre
el camino donde sólo encuentro
una mujer sin forma de mujer.
-Te quiero.
-Olvídame tío.
Llegamos a un tiempo libre
de expresiones y de sensaciones
y vienes tú con tu cara dura
a decirme lo que tengo que hacer.
¡No me compliques la vida!
Estoy esperando que llegue el día
de la gran orgía en el azul
y por supuesto no faltes tú.
¿Será el amor un halo lunar
o la sombra de unas bragas?
Yo pienso luego amo...
pero mejor no pienso
porque después me duele la cabeza.
Si Garcilaso con su lira
le hubiera golpeado en la cabeza...
Hermosas ninfas que en el río metidas
Isabel ha muerto
En tanto que de rosa y azucenay tú no te has enterado
por dónde van sus huellas,
¡Oh hermosura sobre el ser humano!
¡Oh claros ojos! ¡Oh cabellos de oro!
¡Oh cuello de marfil! ¡Oh blanca mano!
y sigues cantando con suaves palabras
para quienes fueron ellas.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.
Oye Larra dónde pusiste la pistola.
Aquí no está.
Espronceda corre a buscar a Teresa
no lo dudes, insiste:
busca tu libertad.
Muere, infeliz; la vida es un tormento
un engaño el placer; no hay en la tierra
paz para ti, ni dicha ni contento
sino eterna ambición y eterna guerra.
Teresa te esperó en la puerta
Tú fuiste un día cristalino río
Hoy te llena el corazón de soledad
después torrente de dolor sombrío
Y todo quedó en dolor profundo
Que haya un cadáver más, qué importa al mundo.
Me voy a volver loco de amor
porque soy tan tímido y ella tan apuesta.
El corazón me grita: ¡Llámala, llámala!
Mándala a la mierda es la respuesta
que al corazón le grita la cabeza.
Es el amor que pasa
Es el tiempo que se va
¡Oh que sueño tan callado el de la muerte!
Baudelaire te llaman por teléfono.
Creo que es Juana Duval
o quizás una venus negra.
Me preguntaron tus ojos claros como el cristal...
Amorosamente a los diecinueve años Sarah
¡Rosa que se marchita!
¿no eres tú, como yo, también sol otoñal,
oh mi blanca, mi tierna, mi fría Margarita?
Tú hermoso Rimbaud ¿te has salvado?
No amo a las mujeres.
El amor es algo que hay que reinventar de nuevo,
ya se sabe...
Pero tú que has buscado ¿qué has hallado?
o bien descubro mujeres
con el signo de la felicidad
a quienes yo hubiera logrado convertir
en excelentes camaradas mías
Ah cuando siento que el verde de tus ojos
está palideciendo con el septentrión de invierno.
Tus ojos eran como...
como siempre han sido -insustituibles-,
ojos.
Pero yo me pregunto:
¿qué puñetas es el amor?
Seguramente el fusible de tus pechos
o la cinta magnetofónica de tu boca.
Amor, amor, amor,
dolor que muere...
Me masturbo pensando en ti,
me levanto de la cama
y seco la sustancia gris.
Luego comienzo a cantar
alguna canción de Los Beatles,
es igual.
¡Qué bien se está contigo!
la música suena y suena.
No me apetece bailar.
No hemos nacido para comprender
sino para intuir,
desde la savia que recorre nuestra alma
Pedro Salinas:
las palabras sencillas para el amor emprender
la bendición maldita de una de tus costillas.
Si te quiero
no es porque te lo digo
Beso tu cuerpo,
mañana no sabré dónde me he ido
en un caballo loco de ilusión.
Creemos que el amor es agua clara.
¡Traición, traición!
Gritaremos vendidos
cuando acabemos de soltar el último alarido
de cuerpos de animal,
de palomas sin rostro,
del perfume de los cuerpos sudorosos,
incansables, con marcha maquinal.
Aquí te veo, allí te quiero,
por acá voy loco pensando
y pienso caminando
hacia dónde no sé, el amor...
Princesas, reinas, estrella,
mujeres que friegan escaleras.
El tiempo está negando el amor
y se niega a sí mismo.
Ya no existe:
no existes tú,
no existo yo.
sin saber lo que se ama! J. R. JIMENEZ
¿Qué será el amor?
Qué será que tal lo admito.
Será Cupido o un montón de huesos de aceitunas derruido.
Será como los ojos de los pájaros
que se mueren sin ruido.
Apolo corre tras Dafne
y Venus trata de atraparme.
Todos aman o al menos
imaginan, sueñan...
-Bájate la cremallera de tu vestido.
-Eres un guarro.
-¿De verdad?
¡Oh poetas románticos!
vuestros versos son como estrellas
solitarias y efímeras,
pero ni la mejor de ellas
merece de vosotros un suspiro.
Alrededor de mi escritorio
cartas perfumadas para limpiarme el...
el corazón marchitado.
Decidme algo que alumbre
el camino donde sólo encuentro
una mujer sin forma de mujer.
-Te quiero.
-Olvídame tío.
Llegamos a un tiempo libre
de expresiones y de sensaciones
y vienes tú con tu cara dura
a decirme lo que tengo que hacer.
¡No me compliques la vida!
Estoy esperando que llegue el día
de la gran orgía en el azul
y por supuesto no faltes tú.
¿Será el amor un halo lunar
o la sombra de unas bragas?
Yo pienso luego amo...
pero mejor no pienso
porque después me duele la cabeza.
Si Garcilaso con su lira
le hubiera golpeado en la cabeza...
Hermosas ninfas que en el río metidas
Isabel ha muerto
En tanto que de rosa y azucenay tú no te has enterado
por dónde van sus huellas,
¡Oh hermosura sobre el ser humano!
¡Oh claros ojos! ¡Oh cabellos de oro!
¡Oh cuello de marfil! ¡Oh blanca mano!
y sigues cantando con suaves palabras
para quienes fueron ellas.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.
Oye Larra dónde pusiste la pistola.
Aquí no está.
Espronceda corre a buscar a Teresa
no lo dudes, insiste:
busca tu libertad.
Muere, infeliz; la vida es un tormento
un engaño el placer; no hay en la tierra
paz para ti, ni dicha ni contento
sino eterna ambición y eterna guerra.
Teresa te esperó en la puerta
Tú fuiste un día cristalino río
Hoy te llena el corazón de soledad
después torrente de dolor sombrío
Y todo quedó en dolor profundo
Que haya un cadáver más, qué importa al mundo.
Me voy a volver loco de amor
porque soy tan tímido y ella tan apuesta.
El corazón me grita: ¡Llámala, llámala!
Mándala a la mierda es la respuesta
que al corazón le grita la cabeza.
Es el amor que pasa
Es el tiempo que se va
¡Oh que sueño tan callado el de la muerte!
Baudelaire te llaman por teléfono.
Creo que es Juana Duval
o quizás una venus negra.
Me preguntaron tus ojos claros como el cristal...
Amorosamente a los diecinueve años Sarah
¡Rosa que se marchita!
¿no eres tú, como yo, también sol otoñal,
oh mi blanca, mi tierna, mi fría Margarita?
Tú hermoso Rimbaud ¿te has salvado?
No amo a las mujeres.
El amor es algo que hay que reinventar de nuevo,
ya se sabe...
Pero tú que has buscado ¿qué has hallado?
o bien descubro mujeres
con el signo de la felicidad
a quienes yo hubiera logrado convertir
en excelentes camaradas mías
Ah cuando siento que el verde de tus ojos
está palideciendo con el septentrión de invierno.
Tus ojos eran como...
como siempre han sido -insustituibles-,
ojos.
Pero yo me pregunto:
¿qué puñetas es el amor?
Seguramente el fusible de tus pechos
o la cinta magnetofónica de tu boca.
Amor, amor, amor,
dolor que muere...
Me masturbo pensando en ti,
me levanto de la cama
y seco la sustancia gris.
Luego comienzo a cantar
alguna canción de Los Beatles,
es igual.
¡Qué bien se está contigo!
la música suena y suena.
No me apetece bailar.
No hemos nacido para comprender
sino para intuir,
desde la savia que recorre nuestra alma
Pedro Salinas:
las palabras sencillas para el amor emprender
la bendición maldita de una de tus costillas.
Si te quiero
no es porque te lo digo
Beso tu cuerpo,
mañana no sabré dónde me he ido
en un caballo loco de ilusión.
Creemos que el amor es agua clara.
¡Traición, traición!
Gritaremos vendidos
cuando acabemos de soltar el último alarido
de cuerpos de animal,
de palomas sin rostro,
del perfume de los cuerpos sudorosos,
incansables, con marcha maquinal.
Aquí te veo, allí te quiero,
por acá voy loco pensando
y pienso caminando
hacia dónde no sé, el amor...
Princesas, reinas, estrella,
mujeres que friegan escaleras.
El tiempo está negando el amor
y se niega a sí mismo.
Ya no existe:
no existes tú,
no existo yo.
Categoría: General 2 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
Referencias
Comentarios
Comentario hecho por x, el día 21-06-2005 01:11:28h.
Comentario hecho por Carlos. C., el día 28-05-2006 17:03:37h.
No me quedan lagrimas que echar solo si tus ojos me dieran una oportunidad de mirarte profundo sabrias la verdad que me muero de amor por ti. He dejado de creer en los sueños oxidados hoy creo en el amor y nada mas solo quiero tenerte aqui a mi lado para siempre, solo yo llevo el peso de este desengaño. cuando naces ya te expones a dolor y con un poco de valor logras crecer, como un libro el corazon nos enseña que hay temor que hay fracasos y maldad que hay batallas que ganar y en cada pagina el amor nos convierte en luchador y descubres lo comun no hay una heroe como tu te quiero Carmen.Tu iluminas la luna con tu amor,con tu belleza y con tu olor, con tu cariño tu alegia y con tu voz pero si tu nos estas desaparezco y mi corazon se rompe en dos. El morirme no seria mas desgracia que el perderte para siempre adios guapa y dame una oportunidad
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